viernes, 31 de marzo de 2017

A Virginia le gustaba Vita

Pilar Bellver

Una vez acabé este interesantísimo libro, me picó la curiosidad por saber más de la autora - sí, busco lxs autorxs luego, soy así-. Lo que más me ha llamado la atención de su biografía, es el altruismo de la autora. 

Bellver creó esta página web para compartir con las otras personas sus obras ya publicadas en papel (y que, al estar ya agotadas, no tienen derechos editoriales). ¿Qué autorx hace esto? ¿Quién da libre acceso a sus "retoños" sin ánimo de lucro? Impresionante, de verdad. Su percepción que tiene de la vida me entusiasma, me hace volver a creer - durante un par de segundos- en la humanidad. Sin duda éste no será el único libro que lea de ella.

Tengo la certeza de que cada vez que descubro una nueva autora, un mundo de nuevas lecturas y aprendizajes se abre. Probablemente no llegue a leer TODO lo que me he propuesto en la vida, pero el recorrido ya es una meta en sí mismo.

A Virginia le gustaba Vita

Pilar Bellver
Segunda edición: octubre de 2016.
Edición de Dos Bigotes.
ISBN:978-84-945170-7-5 

He de reconocer que el tándem Virginia-Vita es demasiado atrayente. Quizá esta atracción disminuyó cuando acabé de leer la biografía de Quentin Bell sobre Virginia, ya que este tendió a minimizar la relación, atracción y los sentimientos que había entre ellas. Puede que no lo hiciera a propósito realmente, pero sí que reiteradamente se refiere a Virginia como una persona "frígida" (aunque este término lo utilizó Vanessa, influenciada por un comentario desafortunado que hizo Clive Bell).

Este libro, por decirlo de alguna manera, no tiene un formato convencional. El formato que se utiliza es: partiendo de la base de un intercambio de cartas entre Virginia y Vita (con relato inventado basándose en cartas originales, reales), la autora nos instruye en su contexto y los sentimientos que probablemente crearon este intercambio de cartas reales. 

Bellver nos da mucha información de todo su mundo, aportando curiosidades que no se suelen explicar. Este libro hace más tangible, más física la relación entre las dos. Digamos que me ha "curado" de la sensación extraña que me dejó la biografía de Quentin Bell.

Constantemente hace referencia a Retrato de un matrimonio de Nigel Nicolson, en el cual el hijo del matrimonio formado por Vita Sackville-West y Harold Nicolson narra las mil y una aventuras y vicisitudes que hubo en el matrimonio de sus padres. Como os podréis imaginar, me picó mucho la curiosidad y actualmente ya lo tengo en mis manos preparado para leer, en las próximas semanas le dedicaré el tiempo que merece.

Pero lo que me ha gustado más del libro no es la interpretación e instrucción del mundo Woolf-Sackville-West de la autora. Lo que más me ha apasionado ha sido el "apéndice". A menudo estos son tan aburridos y densos que una no se los acaba leyendo, pero este es el más original e interesante que me he encontrado hasta ahora.

La autora simula una conversación entre una tía y su sobrina para acabar de explayarse en aspectos que en el propio relato quedaban incompletos. Ha sido un "cotilleo distinguido" en toda regla. ¿Y lo bien que lo pasamos sabiendo más de los personajes que nos apasionan?.

Creo que si alguien se siente atraído por el tándem explosivo de estas dos mujeres interesantísimas, este libro es un "must read" sin lugar a dudas. Lo recomiendo encarecidamente.


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Estas semanas, a parte de leer el libro del que acabo de hablar, también he acabado Grotesco de Natsuo Kirino (de más de 600 páginas). Me ha dejado un sabor de boca extraño. En ocasiones, demasiadas, me ha costado leerlo y me han indignado reiteradamente varios patrones y situaciones que se van sucediendo en el libro. Así que he decidido que no haré un post sobre él de momento. Quizá más adelante.


jueves, 9 de marzo de 2017

Los huéspedes de pago

Recuerdo perfectamente el momento exacto en el que conocí a Sarah Waters: a través de tv3 (televisión pública catalana) con la adaptación de la BBC de Tipping the Velvet (El lustre de la perla en español) junto a mi madre, con la cual aún no había salido del armario. Os podéis imaginar el momento incómodo cuando la historia empieza a desarrollarse para ser una narrativa lésbica. No sabía donde meterme, así que al final opté por huir e irme a dormir (aunque me había quedado con las ganas de saber cómo continuaba la historia, obviamente).

Como siempre he tenido el don -o la desgracia- de la curiosidad, empecé a indagar por internet (este internet que se activaba con un ruido horrible del router, ¿sabéis a lo que me refiero, verdad?) y visualicé clandestinamente la serie -qué aventurera me sentía... dulce juventud-. Y tuve el mes/meses Sarah Waters. Me leí prácticamente todos sus libros -excepto El ocupante que me quedé a la mitad, no me gustan nada las novelas de miedo, mi imaginación hace demasiado real el miedo y luego no puedo dormir, literalmente, durante semanas- y todas las series adaptadas sobre los libros, de la BBC por supuesto.

De hecho ya están tardando los productores de la BBC en anunciar la nueva adaptación del libro sobre el que os voy a hablar hoy: Los huéspedes de pago.

Los huéspedes de pago


Si quieres leer el libro sin "spoilers", no leas más.


Si hay un aspecto en el que destaca Sarah Waters es el de el entorno literario: la descripción del lugar en el que se encuentran sus personajes, su época y su personalidad.

Otro aspecto es el de dar un giro en una trama que parecía segura y sin sobresaltos en cuestión de un párrafo. Cosa que provoca estupefacción y sorpresa, de manera muy positiva.

Habitualmente este tipo de sorpresas me gustan, aportan frescura a sus novelas y las ganas de saber "qué pasará" aumentan significativamente. Siento decir que este último libro ha tenido un efecto totalmente distinto.

Creo que me ha provocado desaliento y pereza. Escribir estas palabras sobre Waters casi me parecen blasfemia, ya que es una autora a la que admiro mucho y sigo desde hace más de una década; pero esas han sido mis impresiones sobre este último libro.

Me explico: la primera parte del libro y la segunda (tiene 3) muestran el inicio de un romance entre nuestra protagonista Frances y Lilian, la huésped de pago (o inquilina) que vive con su marido en la parte de arriba de la casa de la familia de Frances.

La descripción es muy adecuada, permite situar muy bien a la persona lectora.

Las relaciones que se van estableciendo entre los personajes se forman de manera natural. El pasado y el presente confluyen bien y unx se siente confortable con la lectura.

Después del suceso de la muerte del marido de Lilian por esta misma me da la impresión que el libro se tuerce, y de qué manera.

La narración se vuelve un bucle bastante pesado y reiterativo. La motivación por leer cómo continua la historia baja en picado -como mínimo a una servidora- y, una vez se llega al final, este no deja de ser agridulce por todo lo que ha pasado y por lo que tendrán que arrastrar durante toda la vida las protagonistas. Demasiada ambigüedad, dramatismo e histerismo. Las protagonistas no me han parecido suficientemente fuertes ni atractivas.

¿Creéis que mi opinión es demasiado "extremista" en lo negativo o estáis de acuerdo?

Me encantaría saber vuestra opinión.

¡Nos leemos!


lunes, 27 de febrero de 2017

Metafísica de los tubos

Como todos los libros autobiográficos, este tiene toques de invención y reflexiones que seguro que se llevaron a cabo posteriormente. Pero aún así, la autora coge de la mano a la persona lectora para mostrarle su vida de los 0 a un poco más de los 3 años.

Con el libro del anterior post, tiene en común los toques de humor que dan pie a situaciones duras, que te hacen reflexionar.

8/45

Metafísica de los tubos

144 páginas.
Leído en formato epub. 
Traducción Sergi Pàmies.
Ed. año 2000.

Lo que más llama la atención de este libro son las diferentes auto percepciones por las que pasa la protagonista: primero cree que es Dios y sobre los 2 años cree que es Jesús.

La misma autora afirma que de los 0 a los 2 años no recuerda nada, pero sí hace una interpretación de sí misma a través de lo que le contó su familia: durante este tiempo era un "ente" que se alimentaba y hacía sus necesidades, mirando hacia un lugar muy lejano, profundamente y con los ojos muy abiertos. De hecho su familia le llamaba "la planta".

A partir de los 2 años pasa de no hacer aparentemente nada a estar muy enfadada y se pasa las horas gritando. De la apatía a la irratibilidad.

No habló ni una palabra, no gateó ni caminó ni interactuó con nadie hasta un suceso vital para ella: el descubrimiento del chocolate. Y no cualquiera: el blanco hecho en Bélgica. ¿Quién puede resistirse a ello? Desde luego yo no.

Y así es cómo nos explica la autora la revelación que le dio su abuela paterna (que poco después moriría) a través del placer por la comida. A partir de entonces pasa de pensar e interactuar consigo misma -que lo hacía, sólo que no lo mostraba- para hablar japonés y escoger, de manera muy cuidadosa, las primeras palabras en francés.

Durante todo el libro se nos explica cómo era su relación con una de sus "nana", qué admiración sentía por su hermana mayor, cómo le tiene manía a su hermano mayor, cómo le salvó la vida Hugo -el hijo de un amigo de la familia- , cómo eran su madre y "el responsable de sus días"...

En las últimas páginas del breve libro nos explica un suceso cuando esta tenía 3 años que te ayuda a entender la manera que tiene de ver la vida la autora.

Este también es un libro con una prosa directa y con toques muy especiales de la autora. Me gusta esta manera de narrar y espero que a vosotrxs también.

El siguiente libro que leeré es una novedad editorial de hace muy poco pero como fan de la autora siento la necesidad de leer: Los huéspedes de pago de la gran Sarah Waters.

¡Nos leemos!



domingo, 26 de febrero de 2017

Estupor y temblores

La familia de Amélie Nothomb, la autora de este librito breve pero intenso, era de procedencia belga (parte francesa), pero ella nació y creció en Japón.

Como muy bien me informó Hiro, esta escritora que desde 1992 publica un libro cada año, hace dos tipologías de libros: las novelas y las autobiografías con toques de humor. Este libro nos cuenta las vicisitudes que tuvo al entrar a trabajar en una empresa Japonesa durante un año. 

El siguiente libro que quisiera leer se trata de Metafísica de los tubos el cual nos explica la vida de la autora de los 0 a los 3 años.

Estupor y temblores

143 páginas
Ed. Anagrama, 2004 
Traducción de Sergi Pàmies (del francés)
ISBN: 84-95971-19-4

Es un tipo de prosa que te atrapa desde la primera sílaba. Durante el libro se leen las descripciones indispensables para situar a la persona lectora. Es un libro directo y refrescante. 

Con muchos toques de humor, -que me procuraron más de una carcajada en los ferrocarriles, cosa que suscitó muchas palabras interrogantes. Mi risa no es sutil, por así decirlo- la autora te traslada a su lugar de trabajo y te hace ver e imaginarte las conversaciones que tiene consigo misma ante las situaciones que se va encontrando.

A parte del valor que tiene como libro, también describe ciertas creencias y tradiciones japonesas que anteriormente desconocía. 

Una vez se va desarrollando el relato, unx va conociendo qué incomoda a las personas niponas: qué suscita quejas (como por ejemplo, el sudor), en situaciones laboralmente injustas no se ve la más leve confrontación, aunque estas lleguen a ser crueles, largo etc.

Según la visión del libro, unx puede pensar que el respeto por el trabajo y/o tu superior suscita una falta de carácter o de autoestima. Aunque reiteradamente los compañeros laborales de la protagonista vean que esta no está siendo bien tratada o vean que se le están infringiendo "castigos" o trabajos a todas luces desagradables, esto no provoca ningún tipo de queja. La autora narra este tipo de situaciones de manera leve y a menudo cómica, pero no deja de ser indignante.

El libro tiene un final agridulce en cierta manera, pero la autora deja ver que con el paso del tiempo esta sensación se desvanece y te queda una sutil sonrisa al pensar que gracias a las vicisitudes que se encontró, la inspiraron para que, unos años después, este libro le hiciera ganar el Gran Premio de novela de la Academia Francesa.

¿Qué os ha parecido a vosotrxs?

¡Nos leemos!





miércoles, 22 de febrero de 2017

Orlando

Leí hace algunas semanas Orlando. Es un libro que hubiera esperado más en conocerlo ya que se trata de una dedicación de Virginia Woolf a Vita (seguido de un apellido de esos que tienes que mirar 5 veces cómo se escribe).

¿Por qué lo leí? Porque era el libro escogido para la "tortitertulia". Pensaréis: ¿qué está diciendo? ¿Se habrá vuelto definitivamente loca? No, todo tiene su explicación.

Hace unos pocos meses entré a formar parte de un grupo de chicas que querían hacer tertulias sobre libros; a ser posible con toques lésbicos. Ya hemos hecho 2 quedadas y la semana que viene será la tercera. La primera tuvimos el gran honor de leer uno de los libros más conocidos de Sarah Waters Tipping the velvet y fue muy interesante compartir los puntos de vista de todas, - a parte de comer- se me pasó la tarde volando. 

El siguiente libro fue Orlando y, más que comentar el libro, el 60% de la quedada fue comer y divagar, que también está muy bien pero me hizo reflexionar este cambio de rumbo. Creo que la "culpable" fue la misma novela -a parte que siempre tenemos cualquier excusa para comer, me incluyo-.

Orlando

272 páginas
Virginia Woolf
Ed. Proa
Traducción de Maria Antonia Oliver

Antes de leer el libro, Hiro me advirtió que me lo tomase con calma y que probablemente me parecería algo fangoso y en ocasiones me sentiría somnolienta. Tenía toda la razón.

Me explico: en orden cronológico, aunque en los post no haya sido así, leí primero Orlando y luego la biografía sobre Woolf de Quentin Bell. No sabía absolutamente nada de la relación entre ambas (bueno, sólo que la tuvieron, pero con ningún detalle) ni de la vida de aristócrata de Vita. 

Una vez leída la biografía de Woolf, empiezo a encontrar semejanzas en ciertos capítulos y pasajes de la novela y algo empieza a cobrar sentido en mi mente. Aún así, estoy segura que Woolf tiene otras novelas mejores que ésta y sigo estando muy motivada para seguir leyéndola.

Después de esta introducción algo pesimista, voy a comentar sutilmente la novela ya que mi mente limitada seguro que no ha sabido captar muchos de los detalles implícitos dirigidos hacia Vita.

Si ya habéis oído hablar de este libro, sabéis que uno de los detalles más reconocibles de ella es que en la mitad del relato aproximadamente el protagonista pasa a ser la protagonista. Como bien nos indica Orlando -el cual/la cual su nombre sigue siendo el mismo- cuando se despierta y ve que hay algo que ha cambiado, afirma no sentirse diferente de manera literal. 

Es a través de las interacciones sociales que empieza a notar que debe cambiar su actitud en según qué cosas y las dificultades y peligros, incluso, que eso conlleva.

Woolf creó Orlando a través de Vita. Ésta tenía sus orígenes en la aristocracia - aunque tenía antepasados de origen gitano - y muy a menudo viajaba a Persia y a lugares exóticos. 

Por lo que he aprendido en su biografía, esta es la novela más explícita de Woolf en el ámbito sexual, que muestra más libertad y apertura. Tampoco creáis que es algo explícito, pero sí que habla a veces de sexo a través de Orlando y es algo muy destacable en la autora.

Si pienso en la novela, me viene a la mente un capítulo en el cual Orlando escapa de cierta situación y va a parar a un poblado de etnia gitana. Ese capítulo me evocó libertad y consciencia de la inmensidad de la naturaleza. El personaje Orlando siempre es mostrado como un ser vanidoso, egocéntrico, divagador, caprichoso y amante de los paisajes de la naturaleza. En este capítulo se hace crítica de las posesiones materiales y hace una reflexión que me llamó mucho la atención: ¿por qué tener una casa de 250 habitaciones cuando puedes no tener nada y vivir en la inmensidad de las montañas inacabables?.

Otro de los detalles que llama la atención de la novela es que esta empieza por los alrededores de 1500 dC. y acaba entrando en el siglo XIX. Parece ser que para nuestrx joven apuestx los años son caricias las cuales no afectan a su físico. El libro nos habla con sutileza -¿de qué manera, sino?- del hijo de Orlando cuando la novela toca a su fin. Por poner un ejemplo del paso del tiempo, Orlando hace una reflexión de las diferencias en el transporte utilizado al entrar a su mansión aristocrática a través de los siglos.

La crítica de Woolf es muy sutil y hace uso de un humor entre sarcástico e irónico que me entusiasma. Ciertamente ha habido partes de la novela que me han resultado interesantes, pero hay muchos otros capítulos que me han parecido soporíferos. Lo sé, estoy demasiado acostumbrada a las novelas en las que todo es acción y todo tiene un propósito.

Aunque no soy la única que lo piensa: en la biografía de Bell, un amigo próximo de Woolf, un tal Hugh, afirma ante Las olas que tal novela consiste en "todo acerca de nada... escrito de una manera exquisita, naturalmente". No podría estar más de acuerdo con él. 

Quizá este libro sea más indicado para lectorxs que les guste este tipo de novelas en que se describe metódicamente la nada o para lxs que quieran descifrar la relación de Woolf y Vita a través de la novela.

El próximo post consistirá en la novela Estupor y temblores de Amélie Nothomb. Un cambio de registro radical que me apetece hacer. No creo que tarde en adentrarme otra vez en el mundo de Woolf, pero de momento haré una pausa para renovar energías.

Ya sabéis que cualquier comentario o recomendación será muy bienvenido.

¡Nos leemos!





lunes, 20 de febrero de 2017

Virginia Woolf

*Suspiros*

Creo que más de unx ha llegado a pensar que ya me había olvidado del blog y... nada más lejos de la realidad. No sabéis las ganas que tenía de tener una tarde para escribir cuatro palabras.

Hace demasiado poco tiempo que empecé a entrar en el mundo de esta maravillosa autora. Como la gran mayoría de gente, las primeras palabras que leí de Woolf fueron las de la maravillosa Una habitación propia.

Hacía años que me habían regalado el libro pero por varios motivos no me percaté de que lo tenía entre mis libros de "pendiente de leer" (os podéis imaginar que es una lista interminable) hasta el año pasado.

Mirándolo con perspectiva, creo que leer el libro con 29 años ayuda a valorar todas y cada una de las palabras de Woolf. El conocimiento vital es muy importante en todos los aspectos, pero en lo que se refiere al entendimiento y razonamiento de los libros creo que aún se hace notar más.

¿No os ha pasado alguna vez que releéis un libro que no os había entusiasmado especialmente y seguidamente pasa a ser de vuestro "Top 10"?

Esta vez quiero innovar un poco en lo que refiere al orden de lectura y primero os hablaré de mis sensaciones al leer Virginia Woolf de Quentin Bell (su sobrino). El siguiente post consistirá en el comentario, esta vez sí, de Orlando.

Virginia Woolf

715 páginas
ISBN: 978-84-9793-361-2
Ed. De bolsillo.
Quentin Bell
Traducción de Marta Pessarrodona. 

He leído pocas biografías en mi vida lectora. Realmente si razono el por qué no encuentro explicación. Quizá son libros de una temática específica, no tan vistosa como un "Best Seller" de acción e intriga.

Aún así, conocer la vida y vicisitudes -palabra muy utilizada en este libro, por cierto- de Woolf era demasiado suculento y pregunté a Hiro, mi mentora, por una buena biografía que recordase. 

Si pienso en este libro sólo me vienen a la cabeza palabras de cariz positivo. Una mala biografía se puede eternizar pero una buena te puede inducir a pensar que estás junto a la persona descrita, que sientes y percibes con claridad los acontecimientos que marcaron al sujeto. La manera de describir la vida de Woolf es muy clara, objetiva y muy, muy bien documentada.

Su vida se puede googlear de manera fácil y eficiente, pero no deja de ser una visión sesgada la cual sólo muestra lo que le ha dado a conocer y algún detalle de la vida que impacta en el espectador ocular.

Quentin Bell contó con algo único comparado con otrxs escritores que han hecho biografías sobre ella: era su sobrino.

Leer los múltiples errores y debilidades de Woolf no me han hecho más que valorarla aún más. 

De pequeña sufrió abusos de su medio hermano George (en la biografía no se explicita de qué tipo, aunque se puedan encontrar muchos artículos afirmando -de manera contrastada o no-, que era abuso sexual).

Como su propio sobrino relató a la persona lectora, Virginia sufría de manera reiterada durante los años de lo que se conoce hoy en día como Transtorno Bipolar -en ocasiones según se detalla en la biografía, me atrevería a decir que tuvo incluso épocas de Transtorno Ciclotímico por la cantidad de variaciones en pocos minutos de su estado de ánimo-. 

Mucha gente se debe preguntar si los abusos de su hermanastro ayudaron a desarrollar o fueron el desencadenante de tal trastorno. Sinceramente no me atrevo a afirmar tal cosa.

Dejando de lado esas circunstancias, la vida de Woolf nos es explicada con los deseos y aspiraciones que cualquier persona desea tener.

Según explicó Bell, Woolf nació en una familia de tradición lectora y, muy importante, de autorxs literarios. Tenía parientes con profesiones relacionadas con el arte y la fotografía. Maravilloso, ¿verdad?. 

Siempre tuvo como personas más importantes a su hermana Virginia, su marido Woolf -ambos se amaban sin reservas - y... Vita.

Me atrevería a decir que es la parte de la vida de Woolf más sesgada: Vita Sackville-West le provocó cierto shock inicial que dio pie a un distanciamiento al ver que su parte sáfica se despertaba ante ella. Aunque más adelante su relación mejora rápidamente y empieza su romance que, según Bell, duró entre 1925 y 1929. Su romance terminó, pero antes le había dedicado Orlando y estuvieron en contacto hasta la muerte de Virginia.

¿Por qué antes he afirmado que era la parte más sesgada? Porque debido a las reticencias carnales, por así decirlo, de Woolf, realmente hubo un contacto físico leve. 

Es cierto que se intercambiaron cartas apasionadas y sus encuentros eran maravillosos pero se ha reiterado que era, también, una pasión sexual contundente y ahí es donde tengo mis dudas. 

Precisamente cuando escribo estas palabras se está produciendo una película sobre la relación que tenían estas increíbles mujeres y, seguro, que dan mucho énfasis al plano sexual. Probablemente para la mayoría de lectores no es un detalle importante, para mi sí.

También me ha llamado mucho la atención la tendencia a tener poca salud de Woolf. Un simple resfriado o jaqueca la podía tener en cama varias semanas. A menudo nos explica Bell cómo Virginia descansa en su lecho y esta situación hace que, cuando ya se ha restablecido lo suficiente, este tiempo supuestamente inactivo a construido la trama y el contexto de un nuevo libro que la tendrá en un sin vivir hasta acabarlo.

Podría estar horas y horas comentando las situaciones en las que se encontró: la tragedia en forma de muertes que la persiguió durante toda la vida, el círculo Bloomsbury, las constantes peleas con su círculo cercano, la guerra...

Así que si alguien quiere comentar algo de esta apasionante autora, estaré entusiasmada por intercambiar opiniones.

En breve el post sobre Orlando.

¡Nos leemos!




jueves, 26 de enero de 2017

La pasión

Cuando escribí el post de "Fruta Prohibida" me quedé con una sensación extraña pero reconocible. 

El momento en el que descubres a unx autorx que te apasiona e, irremediablemente, te entra la necesidad vital de leer todas las publicaciones hechas en un tiempo récord... es maravilloso pero engañoso: no todas las novelas/ensayos/relatos te van a gustar. Lo sabes, pero aún así siempre hay cierto aire de decepción cuando acaba sucediendo.

Por eso me ha encantado terminar con un muy buen sabor de boca el mes de lectura que, casi sin querer, he dedicado a Jeanette Winterson

En "¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?" Winterson cuenta que hizo "La Pasión" en apenas un fin de semana. Casi 200 páginas de vidas, aventuras y extravagancias con un toque de locura hechas en apenas 48 horas. Si tuviera sombrero (¿Por qué no tengo?) me lo quitaría muy gustosamente. 

Me resulta curioso que en los 2 años de diferencia que transcurren entre la primera novela de la autora "Fruta Prohibida" y la segunda "La Pasión" haya un cambio tan radical. Quizá porque el primero se trata más bien de una autobiografía y deja entrever demasiado la realidad. Puede que sea por la temática: si bien sí trata levemente la religiosidad, no es un pilar en el transcurso de la historia.

"La pasión"

Edición en catalán "La passió" 
Ed. Columna
Año 1987
ISBN: 84-86433-95-9

Es de esas novelas que te deja una sensación agradable al leer las últimas palabras. No es que haya un final feliz "típico y tópico", es más bien que las dos historias que se acaban entrelazando desprenden vitalidad y, casi sin quererlo, optimismo.

Se trata de dos personajes diferentes entre sí con las mismas ganas de sobrevivir y de disfrutar de la vida, cuando esta te deja. La pasión, como indica el título, es la columna central del libro. Como en todos los libros que he leído hasta ahora de la autora, el amor y la pasión que este evoca es lo que le da sentido a todo.

La historia empieza explicando la vida de un joven francés con autentica devoción por Napoleón Bonaparte. Cuesta creer que hacia la mitad del libro se tope en Russia con una chica pelirroja Veneciana que le robará el corazón ipso facto.


Recomiendo sin dudar esta novela breve pero intensa que hace volar la imaginación y que te hace sacar más de una vez una media sonrisa gracias a las vicisitudes en las que se encuentran lxs protagonistas.

El siguiente libro "Orlando" iniciará la ronda de libros (aún está por determinar, ya podéis ver que me gusta improvisar) escritos por: Virginia Woolf - suspiro muy largo-.

¡Nos leemos!